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Segundo libro de Víctor Guillamón

Relatos-Rebeldes
Relatos Rebeldes
María Antonieta

Mi segundo libro, esta vez autoeditado

Para quienes amen la buena literatura quiero presentaros mi segundo libro. Se trata de un libro de relatos, algunos de ellos ganadores de concursos, que autopúblico por mi cuenta con la ayuda de la plataforma de crowdfunding Verkami.

A los que ya leísteis “El Arquero de las Nueves Estrellas” siento deciros que este libro no es la segunda parte de la saga “La Puerta del Equinoccio”. Sin embargo es una colección de relatos en la que he trabajado mucho tiempo y con la que aprendí a escribir. Si os gustó mi primera novela esta colección de relatos os va a encantar.

Los que aún no me conozcáis podéis echar un ojo a los primeros párrafos de cada relato aquí. Además he incluido la posibilidad de comprar los últimos 16 libros que quedan de la segunda edición de “El Arquero de las Nueve Estrellas”, la primera edición está completamente agotada. Pronto saldrá la tercera edición con Ediciones Alfeizar que podréis encontrar en grandes librerías, en salones del manga, si el coronavirus lo permite, y en países distintos de España si se pide bajo demanda. Podéis echar un vistazo a los primeros capítulos aquí.

Espero que disfrutéis de los relatos al leerlos tanto como yo al escribirlos.

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Participa en mi nuevo proyecto de Verkami

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Mi primer proyecto de Verkami

Este es un post para presentaros mi nuevo proyecto de Verkami e invitaros a participar. Se trata de un libro ilustrado de relatos, Relatos Rebeldes, que voy a autoeditar con un crowdfunding. Pincha aquí para participar en el proyecto y ser una de las primeras personas en tener esta colección de relatos.

Podéis echar un ojo a los primeros párrafos de cada relato.

Si aún no conocéis mi novela “El Arquero de las Nueve Estrellas” podéis echar un ojo pinchando en cada uno de los capítulos:

Capítulo 1

Capítulo 4

Capítulo 8

Espero que los disfrutéis.

Relatos Rebeldes

Víctor Guillamón

El Pueblo de la Reina Roja

No era una mañana cualquiera de un dieciséis de octubre cualquiera, sin embargo, el cielo gris y frío lloraba tenuemente, como de costumbre en esa época, dejando caer de vez en cuando alguna lágrima diminuta, no por tristeza sino porque algo se le habría metido en el ojo. Al menos eso debía de pensar el pueblo que celebraba una gran fiesta justo debajo, la mayor fiesta jamás celebrada en París en toda su historia. Había disfraces, máscaras y graciosos galanes que contaban chistes y se burlaban de los mandatarios del momento, de los ministros pero sobre todo de los monarcas. Nada volvería a ser como antes en Europa después de aquel día. El Sena fluía morado como el vino creando un espejismo de abundancia para el futuro. Todo el mundo cantaba y bailaba. Fingían que comían manjares y que estaban bebidos y realmente estaban embriagados de libertad, poder y, sobre todo, de furia.

María subía unos podridos escalones de madera que crujían amenazantes. Era la única que no se había contagiado de la alegría del pueblo, esa fiesta no iba con ella… o quizá . Caminaba con la cabeza baja inmersa en sus propios pensamientos, temblaba nerviosa, temía a toda aquella muchedumbre escandalosa. Pensaba en lo feliz que había sido en su infancia en Austria con sus hermanos y se preguntaba por qué ahora la habían abandonado. Había venido a Francia buscando la felicidad y el amor y nada de eso había encontrado. Al llegar al último peldaño de la escalera tropezó y pisó el pie de un encapuchado.

-Perdone señor, no lo hice a propósito –dijo. Esta frase pasaría a la historia.

El hombre la miró a los ojos durante un instante y desvió la vista enseguida sin decir nada. No quiso mostrar amabilidad, habría sido demasiado hipócrita.

María Antonieta se dio cuenta de pronto de que, inconscientemente, había pedido disculpas al verdugo que iba a matarla. Rápidamente giró la cabeza y levantó la barbilla intentando mantener vivo el último ápice de su orgullo.

[…]

Querida Maestra

Querida maestra:

Gracias por todas tus enseñanzas, por los libros, algunos de ellos prohibidos, con los que me enseñaste a leer. Es por ti que he luchado y escrito, y es también por ti que estoy en esta situación, pero no te culpo por ello, es mi destino y es así como debe ser. Sin personas como tú las revoluciones no son más que furia y tumulto, como está siendo esta. No me atrevo a escribir a mi hijo en estos momentos, no sé qué decirle ni qué contarle. Temo que me juzgue mal, que me culpe por mi implicación política, por haberle faltado. Mi compromiso con la sociedad quizá ha rivalizado con el cariño que una madre debe dar a su hijo. No sé si perdí la fe en el matrimonio después de que me casaran con su anciano padre o fue más tarde, después de su muerte, pero que tengo la certeza de que mi único amor ha sido siempre mi hijo, por eso te pido que le hagas llegar esta carta como testamento, aunque tampoco sé si tú la recibirás.

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Llegaron desde el cielo

Llegaron desde el cielo, ¿desde dónde si no? Nos lo arrebataron todo, nuestra apreciada Tierra, nuestro lugar en el mundo, y ahora los pocos de nosotros que somos libres vivimos como salvajes en las montañas y los bosques. Aquellas siniestras criaturas, de alargadas figuras como estacas, se hicieron con todo lo que un día había sido nuestro. No sabemos cuánto tiempo pasó desde su llegada hasta que nos desterraron a las montañas y los bosques. Sólo sabemos lo que cuentan los ancianos, y ellos sólo saben lo que les contaron cuando eran niños.

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Viaje al país de la riqueza y la paz

Mi pueblo era el más antiguo del mundo… y también el más pobre. Nos hacíamos llamar los Marauis y vivíamos en un largo y ancho valle. La vida allí era sencilla, apacible y feliz. Vivíamos en chozas pero no faltaban el sol y la lluvia en su justa medida, por lo que la tierra en el valle era fértil. No nos faltaba de comer aunque éramos humildes. Los niños iban a la escuela que compartíamos y aprendían lo que necesitarían saber de adultos. Nunca habría pensado en salir de allí hasta la llegada de los Muburu.

Los Muburu son demonios hambrientos, horribles y violentos. Llegaban en carros humeantes matando a todo el mundo. Querían poseer la tierra o algo que había en ella y no atendían a razones. Nuestra estancia allí les molestaba para sus propósitos y querían que nos fuésemos. Así que algunos lo hicimos. Otros, como mi padre y mi hermana se quedaron allí, a defender lo poco que teníamos. Yo escapé como pude con algunos compañeros y compañeras y ahora desconozco su suerte, si están vivos o muertos, si son libres o esclavos.

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Erase una vez el Hombre (y la Mujer)

– Erase una vez el hombre – anunció la maestra.

– Y la mujer, supongo – se apresuró a interrumpir la empollona repelente de la clase. La maestra por lo visto se había olvidado de la mitad de la humanidad. Aunque lo que realmente movía la para interrumpir era el ansia por verse reflejada en la historia, en los hombres no se veía identificada. Le encantaba la historia, le gustaba tanto como la tarta de chocolate de su abuela, que a su vez le recordaba a los cuentos que ella le contaba para dormir, al tiempo que le rascaba la cabeza con sus arrugadas uñas para que los memorizara mejor y se relajara antes de coger el sueño.

– No, esta vez te equivocas. La prehistoria quizás fue de la mujer y del hombre pero la historia escrita es sobre todo del hombre, escrita por él. Al menos hasta el siglo XVIII no se oyen voces de mujer, o casi… algunas esposas y madres han sido tan importantes como…

– Empiece entonces por la prehistoria, por favor -volvió a interrumpir plantando un muro verbal en el camino de la maestra, que esta tuvo que rodear.

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Del origen al fin del mundo

-Al principio de la creación no existía el tiempo, la luz ni la oscuridad. Solo el Gran Espíritu y la Gran Madre Tierra, que se abrazaban juntos para amarse en la infinidad del no-tiempo. De ese amor quedó encinta la Gran Madre Tierra. Vivieron felices entonces pensando en que compartirían miles de hijos e hijas. Sin embargo, en el momento del parto la Gran Madre Tierra murió y su cuerpo estalló en infinitos pedazos, algunos brillantes y otros mates, que se desplazaban en círculos por los confines del universo, que hasta entonces no había existido. De la muerte de la Gran Madre Tierra nació entonces el Tiempo, la Luz y la Oscuridad y el Gran Espíritu quedó por aquella época solo y triste. De sus lágrimas brotó el agua que bañó algunas de las hijas de la Gran Madre Tierra, que eran rocas mates, algunas más fértiles que otras. Los hijos, sin embargo, eran bolsas ardientes y luminosas sin fertilidad alguna, al menos en su superficie. Las lágrimas del Gran Espíritu en las hijas de la Gran Madre Tierra formaron un caldo de cultivo perfecto que, a veces, era calentado por uno o varios de los hijos ardientes añadiendo fertilidad y dotándolos de vida. Se crearon así infinidad de Madres Tierra, cada una con sus criaturas vivas. Pues bien, una de esas hijas es nuestra Madre Tierra y uno de esos hijos es nuestro Sol. Ambos, el Sol y la Madre Tierra, junto con las lágrimas del Gran Espíritu son los responsables de que estemos aquí hoy.

[…]

Abeja Dulce y Lobo Solitario

En aquella noche estrellada, la luna brillaba por su ausencia y la oscuridad bañaba las praderas. La tribu Arapahoe había terminado el banquete y los adultos se habían retirado al Gran Tipi a fumar la pipa de la paz. Al chamán le encantaba contar historias acerca del origen del mundo, y a los niños les encantaba escucharlas. Era el hombre más anciano de la tribu. Cuando salió del tipi se encontró de frente a todos los niños que lo estaban esperando. Los reunió alrededor del fuego y les pidió que se sentaran. A un lado de la fogata brillaba el rostro del anciano y al otro los oyentes lo miraban formando una media luna de cuerpos rojizos y melenas oscuras.

-¿Qué historia queréis que os cuente hoy, niños?

-La de Abeja Dulce y Lobo Solitario –dijo una niña a la que le encantaban las historias de amor.

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Agorafobia

Alguien contempla el paisaje desde una sierra agresiva de pastizales y riscos:

Una pirámide etérea, de dorados rayos de sol, se alza sobre el bosque apuñalando con su vértice un manto de nubes negras hechas jirones que, empujadas por el viento, van siendo cortadas a cuchillo. El húmedo follaje verde oscuro se clarea bañado en una densa y empalagosa luz nueva. Es un día perfecto para ir de caza.

Ávalor está preparado. No pierde detalle desde ahí arriba, con su arco en la mano izquierda, las flechas a la espalda y un machete en la cintura. Silva con dos dedos, sin retirar la vista del frente, y sus perros comienzan a aparecer brincando entre las rocas por detrás de él. Ninguno sobrepasa su posición sino que se detienen al alcanzarle y le imitan. No se gira para saber si están todos, confía en ellos. No tiene que dar órdenes, ellos saben lo que tienen que hacer, le seguirán a dónde vaya. De pronto explota en movimiento. No corre sino que empuja la gran pelota planetaria manteniendo el equilibrio encima. Los perros le ayudan e intentan seguirle el ritmo.

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COVID-19 La batalla del tiempo

Plasma-convaleciente-COVID-19

¿Qué quiere decir el nuevo anuncio del gobierno sobre la utilización de plasma convaleciente para el tratamiento del SARS-CoV-2 (COVID-19)?

En primer lugar decir que este es un blog personal de literatura gestionado por un escritor que también es biólogo. Actualmente no hay nadie, en todo el planeta, que sea ajeno a la pandemia de coronavirus, COVID-19, y parece más útil compartir este tipo de información. Es por eso que escribo este post.

Quizá no muchos ciudadanos hayan entendido el anuncio del gobierno español, de comenzar a usar el plasma proveniente de pacientes convalecientes para reducir la mortandad del coronavirus y, en definitiva, salvar vidas. La intención de este artículo es explicar qué significa eso y por qué es una buena noticia para todos.

Es necesario, antes de nada, conocer mínimamente cómo funciona el sistema inmunitario ante cualquier enfermedad, para entender cuál es la nueva estrategia del gobierno español y la de algunos otros. No voy a extenderme mucho sino que lo voy a explicar de forma sencilla.

En principio y a no ser que estemos inmunodeprimidos, todos tenemos inmunidad, en forma de anticuerpos y linfocitos monoclonales específicos, para prácticamente cualquier enfermedad. Sin embargo estos linfocitos y anticuerpos están a una concentración muy baja en sangre antes de la primera exposición a la enfermedad. Durante la primera exposición a la enfermedad esos anticuerpos y linfocitos específicos deben encontrar al antígeno para el que confieren la inmunidad, en este caso el virus COVID-19. En realidad solo tienen que encontrar a unas moléculas que hay en su cápside (envoltura). De ahí que muchas vacunas se basen en inyectar solo esta parte de las proteínas y conferir la inmunidad sin inyectar el virus completo. Al encontrar a ese antígeno, estos anticuerpos dan la voz de alarma y los linfocitos que los crean se reproducen de forma monoclonal para empezar a defenderse del virus. Habrá entonces más linfocitos específicos y más anticuerpos que se adherirán al virus y se los presentarán a los macrófagos para que estos los destruyan. Esto pasa así tanto con virus como con bacterias. Los linfocitos específicos para el SARS-CoV-2 serán clonados y generarán tantísimos anticuerpos que inundarán la sangre de ellos y podrá ser superada la enfermedad en una persona con un sistema inmune fuerte. De hecho se generarán muchos más linfocitos y anticuerpos de los necesarios para superar la enfermedad, el paciente será dado de alta y, unos días después, su nivel de anticuerpos y linfocitos bajará hasta el estado de células memoria. Esto no es más que un nivel de concentración en sangre más alto que antes de la primera exposición pero mucho más bajo que después de ser superada. La inmunidad entonces consiste en que en la segunda exposición a la enfermedad, el antígeno, virus o bacteria, será reconocido mucho más rápidamente, ya que la concentración de linfocitos y anticuerpos es mucho mayor. El proceso entonces será mucho más rápido y la enfermedad en lugar de durar quince días quizá dure dos. Ganar la batalla del tiempo es imprescindible en este tipo de enfermedad y es por eso que estamos confinados, eso ralentiza el proceso de infección y nos da tiempo.

Pues bien este nuevo remedio no es definitivo pero nos hará ganar mucho tiempo, porque es un proceso rápido con el que podemos salvar muchas vidas antes de tener la solución definitiva que sería la vacuna.

¿En qué consiste la aplicación de plasma convaleciente para curar el SARS-CoV-2 (COVID-19)?

Este método consiste básicamente en usar la sangre de un paciente recién recuperado, convaleciente, para lograr que otro que no se pueda recuperar por sus propios medios logre superarla. Recordemos que para recuperarse de la enfermedad, un paciente generaba varias veces el número de anticuerpos y linfocitos específicos que necesitaba para ello. Entonces en ese caso una transfusión de sangre de un paciente recuperado podría salvar a otro que estuviera en cuidados intensivos.

Según explica la revista científica The Journal of Clinical Investigation, en la propuesta del instituto Johns Hopkins de Salud Pública de Baltimore, Maryland, esta técnica para nada es nueva. La terapia pasiva con anticuerpos data de 1890, con las primeras transfusiones de sangre. El propio Bram Stoker habla de transfusiones de sangre en su novela Drácula, publicada alrededor de esa fecha. Ha sido utilizada para parar la mal llamada gripe española en 1918, contra la poliomelitis, el sarampión, las paperas e incluso el ébola en 2013. También contra la gripe aviar y el MERS. Sin embargo los primeros en usar esta técnica contra el coronavirus COVID-19, no son los estadounidenses sino, obviamente, los chinos.

Esta técnica entraña ciertos riesgos que es necesario valorar. Los riesgos se engloban en dos grupos:
los conocidos, como la transmisión de otras enfermedades desde los pacientes convalecientes a los que se pretende curar y los riesgos teóricos, como la ausencia de inmunidad por la superación pasiva de la enfermedad, es decir, el paciente curado de esta manera no tendrá una inmunidad permanente sino que solo será así durante semanas o meses, pudiendo volver a contraer la enfermedad. En China han usado esta técnica contra el COVID-19 desde febrero de 2020 y quizá sea esa la razón de que hayamos escuchado casos de personas reinfectadas por el virus. Seguramente se recuperaron por esta vía.

Plasma-convaleciente-COVID-19

¿Qué se necesitaría para realizar un buen estudio sobre esta técnica contra el SARS-CoV-2 (COVID-19) en España?

1º Disponer de una población de donantes que se hayan recuperado del COVID-19.

2º Instalaciones de bancos de sangre para procesar las donaciones.

3º Disponibilidad de ensayos serológicos para detectar SARS-CoV-2 en el suero y ensayos virológicos para medir la neutralización viral.

4º Laboratorios de apoyo de virología para realizar estos ensayos.

5º Protocolos terapéuticos y de profilaxis que incluyan ensayos clínicos aleatorios para evaluar la eficacia de cualquier intervención y medir las respuestas inmunes.

Por otro lado la compañía Takeda se está preparando para generar preparaciones de anticuerpos contra SARS-CoV-2 a partir de sueros convalecientes. Estas preparaciones altamente purificadas contienen una alta concentración de anticuerpos, son más seguros y tienen mayor efectividad. Sin embargo tardaría mucho más tiempo en estar disponible que el plasma convaleciente y es la batalla del tiempo la que hay que ganar.

Otro punto interesante de esta técnica es que puede usarse también para evitar que los sanitarios expuestos enfermen. Con unas dosis mucho menores que las que se usan como terapia podrían estar más seguros de no contraer la enfermedad. Esto es así porque se ha visto que es mucho más efectiva en fases tempranas de la enfermedad que como terapia sintomática cuando ya se ha pasado el período de incubación.

¿Cómo va a recolectar la sanidad pública el plasma convaleciente de COVID-19?

Se han establecido una serie requisitos que deberán cumplir los donantes que son los siguientes:

1º Los donantes deberán haber sido diagnosticados de COVID-19 por prueba de laboratorio.

2º Deberán haber resuelto completamente los síntomas, al menos 14 días antes de la donación y deberán tener dos pruebas de PCR negativas en un intervalo de 24/48 horas.

Hay que esperar 14 días desde que se tuvieron los últimos síntomas para asegurarse de no empeorar la enfermedad del receptor, ya que a través de la sangre podrían quedar virus si no se está del todo repuesto. Sin embargo, cuantos más días pasen después de superar la enfermedad más bajará el nivel de anticuerpos y linfocitos hasta el nivel de células memoria así que, si te has recuperado y vas a donar no esperes a que pasen 30, 25 ni 20 días, hazlo 15 días después de los síntomas, o lo antes que puedas para que el suero sea más inmunizante.

3º Los donantes serán varones sin antecedentes de transfusión. Solo se permitirán donantes femeninos sin historia gestacional ni abortos previos.

4º El candidato a donante será sometido a un reconocimiento médico previo a cada extracción, que garantice el cumplimiento de los criterios y requisitos establecidos en el RD 1088/2005

5º La serología y prueba NAT deberá ser negativa para los virus VHB; VHC; HIV 1-2 y también la prueba serológica para sífilis y/o cualquier otra enfermedad transmisible, teniendo en cuenta los antecedentes epidemiológicos del candidato.

6º Deberá presentar un resultado negativo para infección activa por SARS-CoV-2 mediante prueba genómica, con dos determinaciones negativas en el intervalo de 24/48 horas. Los potenciales donantes se remitirán a las instituciones dedicadas a la extracción y procesamiento del plasma sólo cuando el resultado de la prueba genómica sea repetidamente negativa.

7º Se asegurará la presencia de anticuerpos positivos frente al SARS-CoV-2.

8º Se deberán evitar las excepciones en los criterios utilizados de forma habitual en la detección de enfermedades infecciosas por el potencial riesgo de cometer errores graves. En nuestro país estos criterios se compilan en el RD 1088/2005 arriba referenciado.

Se extraerá el 15% de la volemia del donante no sobrepasando los 600 ml y se deberá dejar un intervalo de al menos 48 horas entre dos donaciones.

Si quieres tener más información del ministerio sobre este tema pincha aquí.

También se puede donar dinero a este y otros tratamientos contra el coronavirus o hacer propuestas de investigación, si eres investigador, pinchando en este enlace.

¿Qué debemos pensar de esta medida del gobierno contra el COVID-19?

Esta medida del gobierno no es la solución definitiva, recordemos que no confiere inmunidad a los pacientes sanados de esta manera, sin embargo es una solución eficaz para salvar muchas vidas, es solidaria, ya que va de un donante que ha superado la enfermedad a un receptor desconocido, es casi gratuita, solo se necesitan análisis de sangre y exámenes médicos y, lo más importante, es rápida en un escenario en el que la batalla que jugamos es el tiempo.